El cuenco de las mascotas es el 4º objeto con más gérmenes del hogar (estudio NSF International). Tu perro se merece algo mejor.
¿Bebe de charcos, pide el grifo, ignora su cuenco? No es una manía: el instinto le dice que el agua en movimiento es agua fresca, y la estancada, sospechosa.
La cascada suave de Aquora mantiene el agua en movimiento, oxigenada y apetecible todo el día. El cambio que notas la primera semana es simple: le ves beber.
Quiero que beba más →
El plástico se raya — y en cada raya se quedan bacterias. Por eso tantos cuencos y fuentes de plástico acaban con esa baba en el fondo (tiene nombre: biofilm) y hasta provocan irritaciones en la barbilla.
Aquora es acero inoxidable en todo el contacto con el agua: superficie lisa, higiénica, sin recovecos donde esconderse. Se nota en el olor, se nota en el agua.
Cambiar al acero →
Casi todas las fuentes del mercado son de litro y medio — pensadas para gatos. Un perro mediano las vacía en un día.
Con 4L (perro pequeño/mediano) o 7L (grande o varios animales) tienes días de agua fresca y filtrada sin estar pendiente. Y si un día se va la luz, quedan litros accesibles en el plato. Tranquilidad también cuando no estás en casa.
Elegir mi tamaño →
Bomba muerta a los 4 meses. Nueve piezas que fregar cada semana. Filtros que no encuentras. Un ruido de pecera. Las fuentes baratas de plástico queman a la gente — con razón.
Aquora está construida contra esa lista: bomba silenciosa con repuesto suelto disponible, desmontaje en segundos, piezas al lavavajillas, y filtros siempre en stock. Sin sorpresas ni suscripciones encubiertas.
Esta vez, la buena →
El filtro retiene pelos, restos y el sabor a «agua vieja» que hace que tu perro arrugue el morro. Es la diferencia entre un agua que tolera y un agua que le apetece.
Repuestos siempre disponibles en la tienda y coste anual publicado. Cambio de filtro en 10 segundos, sin herramientas.
Agua fresca siempre →
Todo lo que los dueños de perro echan de menos en las fuentes «de gato».
Agua en movimiento constante, con caudal ajustable para perros tímidos durante la adaptación.
Todo el contacto con el agua en acero higiénico. Sin plástico que se raya ni retiene bacterias.
Retiene pelos, restos y el sabor a «agua vieja». Filtros de recambio siempre disponibles.
Tan discreta que la única señal de que funciona es verle beber. Apta para pisos y dormitorios.
Se desmonta sin herramientas y las piezas van al lavavajillas. Nada de cepillitos imposibles.
Capacidad real para perros medianos, grandes y hogares multimascota. Días sin rellenar.
Envío gratis en España (5-9 días laborables) · Pago 100% seguro · 30 días de prueba
Los resultados individuales pueden variar.
«Trufa solo bebía si le abría el grifo. La primera semana la pillé bebiendo sola tres veces en una tarde. El acero no coge ese olor asqueroso del cuenco de plástico.»
«Vengo de dos fuentes de plástico muertas. Rocky pesa 40 kilos y con los 7 litros relleno cada 3 días. Está en el salón y no la oímos ni con la tele apagada.»
«Nilo tiene 11 años y el veterinario me dijo que tenía que beber más. Con la fuente tardó una semana en lanzarse y ahora bebe él solo. Se lo enseñaré en vídeo en la próxima revisión.»
Pruébala 30 días con tu perro. Algunos se lanzan el primer día; otros tardan una o dos semanas — por eso incluimos la guía de adaptación y te lo decimos de frente.
Si no le ves beber más que con el cuenco, te devolvemos el dinero. Sin formularios raros. Y la bomba, con repuesto disponible suelto: si algún día falla, no compras otra fuente.
Probarla 30 días →Las dudas reales que nos llegan — respondidas sin rodeos.